Los 6 tipos de mujeres que encontrarás este verano en la playa

La playa es una pasarela excelente de bikinis y bañadores pero también de costumbres extravagantes y personalidades marcadas.

mujeres-playa_PLYIMA20150619_0004_5

 

Seguro que te reconoces a ti o a alguna de tus amigas entre estas mujeres que no pueden faltar en ninguna playa que se precie:

No se sabe bien si ha venido a la playa a tomar el sol o a levantar un bazar oriental. En vuestro grupo de amigas empezáis a pensar que su bolsa de playa se la ha robado a la mismísima Mary Poppins. Tanto es así que más de una vez la han confundido con una vendedora ambulante por su arsenal de pareos. Es más precavida que tu madre, tu abuela y tu tía juntas pero, mira, lo bueno es que si un día te rompes algo jugando al volley, probablemente, también lleve por ahí a un médico.

La reconocerás por: pensar que los libros de Federico Moccia son buenos.

Su relación con el agua es la misma que la de su gato. De hecho, se bañan igual. Aunque ella lo llama: “refrescarse un poco”. Es decir, que como mucho se moja la cara, los brazos y un trozo de carne comprendido entre la planta de los pies y las rodillas. En realidad, cualquier parte del cuerpo vale siempre y cuando el agua salada no toque la tela de sus bikinis sagrados.

La reconocerás por: sus historias falsas sobre lo mucho que es capaz de aguantar debajo del agua. Menos hablar y más demostrar.

Las marcas de sol en la piel le dan más asco que las cucarachas voladoras.Las posturas que adopta para poder arremangarse el bikini sin acabar enseñando las vergüenzas parecen invento de un profesor de yoga loco. Aunque le vienen de lujo para no tener que ir al gimnasio y poder lucir sus tatuajes prohibidos.

La reconocerás por: el tatuaje de una brujita y un hada que se hizo en 2003, la estrella en el codo que se hizo en 2006 y la geometría abstracta que, posiblemente, lucirá este año.

Las reconocerás por su moño en lo alto de la cabeza y su forma de meterse al agua, más rígida que una mantis religiosa. Todo para no mojarse el pelo.

El máximo de tiempo que suelen aguantar dentro del mar es de unos diez minutos, y eso solo los días en los que el agua está más caliente que la piscina de Charmander. Ellas son más de arena. Lo que de verdad les gusta es tomar el sol en la toalla a lo bistec de vuelta y vuelta mientras se cuentan sus movidas.

La reconocerás por: contarte un cotilleo diciendo que ellas no quieren decir nada pero luego decirlo.

¿Estampados florales? ¿Palmeras? ¿Los cuatro jinetes del apocalipsis? Si algún día aparece por la playa embutida en cualquier tipo de estampado, tómalo como la primera señal del fin del mundo. De hecho, ya podrías empezar a preocuparte si algún día le diera por ponerse un traje de baño que no fuera negro. Ella es la Victoria Beckham de la playa. La posh spice del Mediterráneo.

La reconocerás por: decir que su modelo de estilo es Coco Chanel, con independencia de que a escondidas lea el blog de Sara Carbonero.

Termina el verano y sigue igual de blanca que cuando empezaron las vacaciones. Su piel es más pálida que la leche de burra en la que se bañaba Cleopatra y reluce al sol como si se hubiera escapado de Crepúsculo. Ha sido tantos años la que parece un cóctel de gambas, que ahora ya no baja a la playa si no es embadurnada en pantalla total. Lo que la hace estar incluso más blanca aún. Y pegajosa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s