10 razones por las que te alegrarás de trabajar en verano

Puede que quedarse en la ciudad mientras la mayoría de tus conocidos está de vacaciones no parezca demasiado halagüeño.

jaws_PLYIMA20150702_0017_4

Pero trabajar durante los meses de verano también tiene sus ventajas. Aquí van algunas.

1. Trabajar, trabajas poco. Poca gente en la oficina + el jefe de vacaciones = mucho Facebook

2. No te sientes culpable por procrastinar. En realidad, tu poca productividad no se debe a que no tengas ganas de trabajar sino a que, de hecho, hay mucho menos trabajo de lo habitual. Puedes limpiar tu bandeja de correo en un hora y luego dedicar el resto del día a procrastinar. Y, si te sientes culpable, solo tienes que mirar las fotos de tus amigos en la playa para que se te pase al instante.

3. Los desplazamientos son más agradables. Tanto si vas en moto, en coche o en transporte público, el éxodo veraniego hace que desplazarse por la ciudad sea mucho menos engorroso de lo habitual. Ya no tendrás que sentirte como ganado en el metro o pararte en el mismo semáforo tres veces porque la cola no avanza.

4. No tienes que aguantar a ese compañero pesado. Todos tenemos a un compañero de oficina al que no soportamos. Lo bueno es que vuestra disparidad de criterios también incluye la selección del mejor momento para coger vacaciones, lo que implica que podrás librarte de él durante semanas.

5. Puedes sacarle el máximo partido al horario de verano. Muchas empresas optan por la jornada intensiva durante los meses de verano. Algo que agradecemos la gran mayoría de trabajadores. Si te toca quedarte en la oficina durante el verano, al menos puedes aprovechar al máximo las ventajas del horario reducido. Y ya, si eso, te coges vacaciones cuando vuelva el horario habitual.

6. Ahorras dinero. Trabajar en verano suele significar que vas a cogerte vacaciones en un momento en el que exista mucha menos demanda. Esto implica que vas a poder hacer el mismo viaje a un precio mucho menor que si lo quisieras hacer en, pongamos, pleno agosto.

7. Te refugias del sol infernal. Poder evitar estar en la playa cultivando melanomas es una razón más que suficiente para alegrarte de estar encerrado en la oficina durante los meses de más calor.

8. Aire acondicionado gratis. En verano, el aire acondicionado es uno de los bienes más preciados por la humanidad. El problema es que, como sabrá todo aquel que lo tenga en casa, las facturas de electricidad se disparan. Poder sentir el poder del aire acondicionado en todo su esplendor sin tener que preocuparse por la cartera es un placer que nadie debería subestimar. Y si encima puedes controlar la temperatura a tu antojo sin que nadie se queje, todavía mejor.

9. Te vas de vacaciones cuando todo el mundo vuelve. Ninguno de los puntos anteriores puede compararse al momento en que, en medio de una ola de depresión post-vacacional generalizada, llega el momento en que te toca a ti cogerte vacaciones. Como siempre, quien ríe último ríe mejor.

10. La diversión te llega de la forma más inesperada. En tu grupo de amigos siempre habrá alguien en la misma situación que tú. Ello provocará que se genere una complicidad especial entre vosotros, que empecéis a quedar más de lo habitual y que, de pronto, un plan improvisado se acabe convirtiendo en una de las noches más divertidas de vuestras vidas. Por ejemplo, cuando vas a un supermercado y de repente se apaga la luz y empieza a caer confeti del techo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s