Cómo construí una empresa millonaria sin empleados

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Hay mucho que decir sobre las pocas personas que poseen la habilidad de crear grandes compañías con cientos o miles de empleados que, además, adoran su trabajo. Esto es sumamente difícil y admirable, y es por esto que protagonizan las portadas de las revistas o los periódicos importantes.

Aunque parece algo muy ostentoso y glamuroso, sobre todo con la gran cantidad de empresarios que se han convertido en celebridades, la realidad es que, una vez que tu empresa sobrepasa cierto tamaño, parte de la flexibilidad se pierde. Yo no quiero que eso suceda con mi negocio.

La buena noticia es que no es necesario tener cientos de empleados para erigir un negocio millonario –y que esto puede conseguirse en relativamente poco tiempo–. Una empresa puede funcionar con un fundador y cero empleados, y ser operada desde cualquier parte del mundo con nada más que una conexión a internet.

De hecho, mientras escribo esto me encuentro en un café en Copenhague, Dinamarca, y estaré recorriendo Europa durante las siguientes cinco semanas. Y mientras tanto las ventas de mi empresa seguirán creciendo. No estoy alardeando, sólo expongo mi situación.

Este modelo es replicable. Aquí, las claves para ponerlo en práctica:

1. Comienza con algo simple
Con demasiada frecuencia las personas inteligentes tienen ideas brillantes. Como quieren “empezar a lo grande”, las llevan al mercado de manera masiva y después no encuentran la forma de saber qué partes funcionaron y cuáles no. Hay mucho que decir sobre el concepto de Henry Ford de comenzar por ofrecer un producto en un solo tamaño y color para poder medir con precisión la respuesta del consumidor, y sólo después, mejorar el producto y los procesos de ventas.

Esta estrategia basada en la simplicidad supone eliminar la complicación de vender tus productos o servicios por medio de intermediarios. ¿A qué me refiero? A evitar complejizar, por lo menos al principio, tu canal de ventas y centrarte en vender tu producto directamente al consumidor. Esto te asegurará un mayor control de la marca desde el principio, te facilitará construir una comunicación directa con tus clientes para recibir retroalimentación valiosa y te permitirá retener todas las ganancias de tus ventas. Esto a su vez te posibilitará reinvertir los recursos y crecer más rápidamente sin necesidad de depender de fondos externos o de endeudarte.

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2. Automatízate pronto
La tecnología es una aliada indiscutible de los negocios. Por esta razón, deberías sacarle provecho y automatizar todos tus procesos tan pronto como te sea posible. Necesitarás construir los cimientos de tu negocio como si éste fuera 20 veces más grande, y puedes conseguirlo con un par de cientos de dólares al año.

La automatización comienza con tus canales de venta o con el mercado del comercio digital. Soluciones como Shopify crean un sistema personalizable que te permitirá conectarte prácticamente con cualquier cosa. El proceso debe continuar con tu estrategia de marketing y las funciones de soporte, tales como los anuncios de video de Facebook, que funcionan de maravilla y requieren cantidades mínimas de supervisión.

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Por último, Desk y Zendesk automatizan tus servicios de atención al cliente, permitiéndote redactar respuestas para prácticamente cualquier pregunta y responder o resolver la consulta con sólo dar un clic. Incluso podrías establecer respuestas automáticas, para lo cual ni siquiera tendrías que leer las preguntas hechas por los usuarios.

3. Opta por subcontratarlo todo
Un sinfín de artículos explican las ventajas de acudir al outsourcing para ciertas cosas. Sin embargo, ahora estamos centrándonos en construir un negocio que no requiera empleados, así que la meta será subcontratarlo todo.

Empecemos con las ventas y el marketing: al principio tú harás de todo, lo cual es muy importante dado que eres el único que realmente entiende tu negocio y a tus clientes. Sin embargo, llegará un momento en estarás demasiado ocupado y no podrás hacerlo todo.

Aquí es donde entran las agencias de relaciones públicas (RP). Algunas empresas contratan un equipo de RP para publicitarse y aparecer en los medios, pero tú deberías contratarlos también para que manejen y expandan tus canales sociales generadores de ingresos. El equipo debería conformar un plan y una línea de tiempo basada en tu marca y en tu experiencia, y así permitirte enfocarte en otras cosas.

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Asimismo, contempla la posibilidad de contratar un asistente virtual. Éste puede ser un empleado de otra compañía, como UAssistMe, que contrates de manera remota y entrenes para realizar ciertas tareas. Esto requeriría una cantidad mínima de tiempo (quizá unas cinco horas semanales al principio), y te permitirá conservar tu tiempo libre sin la necesidad de contratar un empleado.

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